martes, 8 de mayo de 2012

Se fue el gran Maurice Sendak...

"Cuando mi padre me leía yo me recostaba sobre él y me volvía parte de su pecho o de sus brazos. Y yo creo que los niños que son abrazados y sentados en las piernas -deliciosamente acariciados- siempre asociarán la lectura con los cuerpos de sus padres. Y eso siempre te hará lector. Porque ese perfume, esa conexión sensorial dura para toda la vida. Al fin y al cabo somos animales. Si observamos a los cachorros, veremos que necesitan ser lamidos para sobrevivir. Pues bien, nosotros también necesitamos “ser lamidos” Y la lectura se convierte de alguna manera en un “lamido”. Cuando no solamente oyes un cuento entrañable, sino que además estás apretado por la persona más importante para ti en el mundo, la conexión que se establece, no puede disolverse. Si hay algún consejo que yo pueda dar es éste: si estás buscando una manera de acercarte a tus hijos, no hay nada mejor que sentarlos en las piernas y leer. Cuando los pones frente a un computador o un televisor, los estás abandonando. Los estás abandonando porque están sentados en un sofá o en el piso y probablemente están abrazando un perro. Pero no te están abrazando a tí."

Maurice Sendak



 En Los Libros del Vendaval seguiremos recibiendo sus monstruos para jugar con los hermosos mundos que él les creó... Y nos quedamos con sus abrazos...

2 comentarios:

  1. Hola. Tengo un sitio que sitio está recolectando las ilustraciones que quieran hacer para recordar a Maurice Sendak. Así que a enviar los monstruos más lindos del universo... Gracias! http://garatujasfantasticas.com/valeu-sendak/

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    1. Hermoso texto, sin duda alguna. Me recuerda a Barrie y no sé por qué. Quizá en lo amoral y en lo mucho que parecía conocer la psicología de los niñós.

      Me ha encantado tu blog, ¡te enlazo con el mío! ¡Saludos!

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