lunes, 1 de septiembre de 2014

Un poquito de historia de Los Libros del Vendaval



La librería Los Libros del Vendaval nació hace (casi) 3 años como respuesta a necesidades y búsquedas personales: dónde conseguir libros-álbum, con quiénes se puede hablar sobre los libros-álbum, cómo se leen con los niños, cómo se realizan, por qué tantos detalles, qué hay detrás de este género, cómo surge, por qué despierta opiniones diversas, dónde se dan talleres, y miles de etc...

No es que no había espacios que lo hicieran pero eran -y tal vez siguen siendo- escasos, y cuando uno comienza una búsqueda tan focalizadamente, de un modo o de otro, espera que todos los caminos lo lleven a ese lugar puntual. 

Es increíble pero en estos 3 años los libros-álbum ya están más familiarizados entre nosotros, y ese "nosotros" no tiene edad inicial ni límite, algo que este género nos enseñó.

Causalmente todos los que admiramos y, por qué minimizarlo, amamos los libros-álbum, fuimos creciendo a la par de su avanzada.

La Librería comenzó funcionando en una casa familiar en Colegiales, lugar donde sigue creciendo día a día y conviviendo con su versión virtual de tienda online. Pero no es cualquier "casa familiar en Colegiales": así como convive la Librería real con la virtual, también convive con la familia que somos los que hacemos Los Libros del Vendaval, familia real más la familia que conforman nuestros amigos, la familia de colaboradores y todos los que han aportado y aportan su mirada, presencia, atención, visita y confianza en este proyecto.

Para la Librería es movilizante y hermoso ver el camino recorrido, nos emociona escuchar decir cada vez que vienen que se sienten "como en casa", porque lo es. Y a la vez como el Vendaval es algo que surge desde inquietudes propias, en las que hemos y seguimos formándonos, incluso junto a uds en nuestros talleres, mantener ese espíritu es una decisión que se toma a diario.

Elegimos que así sea y poder contagiarlo, motivarlo, inspirar esa sensación de calidez de cuando uno visita a otro en su hogar. Lo hacemos dándoles una atención que deseamos profundamente que sea más que personalizada, que sea dedicada. Y nos volvemos receptivas al intercambio, a escuchar lo que tienen uds para contarnos.

Son miles los ejemplos de cómo desde cualquier charla que surgió salieron ideas y nuevos proyectos que han ido marcando nuestra agenda y abriendo incluso nuestros objetivos.

Ahora estamos de nuevo craneando nuevas cosas porque queremos más encuentros. Adoramos llegar a todo el país por medio de la tienda virtual y tener ese cruce aunque sea por mails. Pero queremos más escuchar voces y mirar a los ojos. Así que estamos planificando mucho para poder logran un buen cierre de año y tener un 2015 con muchos momentos para compartir.

Cuando decidimos abrir nos imaginábamos una librería que fuera un espacio de difusión, de debate, de diálogo; también soñábamos con hacer talleres con nombres que admiramos... Bueno, logramos todo lo que en algún borrador apuntamos como cosas posibles para hacer y muchísimo más de lo que entre mates delirábamos con poder plasmar.

Así, entre mates y con todo el amor del mundo a lo que nos une, es que los esperamos.

Librería Los Libros del Vendaval
Abierta: Lunes + Martes + Miércoles de 14 a 18
Contacto para coordinar visita por fuera de estos horarios o realizar cualquier consulta: loslibrosdelvendaval@gmail.com
Tienda online http://www.librosdelvendaval.com.ar/
Blog http://loslibrosdelvendaval.blogspot.com.ar/
Twitter https://twitter.com/DelVendaval

martes, 26 de agosto de 2014

Los 100 años de Cortazar nos tienen de fiesta!



Hace 100 años nacía éste torbellino de intensidades e ideales, de romanticismo y de valentías...

Gracias a Julio por desordenarnos las ideas instaladas sobre cómo hay que acomodar las palabras, gracias a él por las palabras que sacó de su galera y nos regaló para describir lo que aún nadie nos había dicho ni permitido imaginar. Gracias a Julio por la confianza en compartirnos sus amoríos y sus debilidades, ya sean las que se presentan en forma de ruta o en callecitas parisinas que saben a su nostalgia porteña, también las que se ven bien cuidadas bajo el ronroneo de sus gatos con los que derrapaba amor en como los miraba.

Gracias al maestro por cada motivo que cada uno de nosotros sienta que deba darle gracias, no porque sea obligación o deuda sino porque a pesar de festejar un centenario con varios años ya de su ausencia, aún hoy siguen revelándose escrituras que hacen infinitos sus perfiles mientras van renaciendo las ya clásicas.

100 años no parecen nada para alguien que se vuelve eterno en la consistencia de su arte y se hace compañero para siempre escuchando su voz inolvidable.



Por Barb Pistoia para Los Libros del Vendaval

El aprendizaje amoroso


Título: El aprendizaje amoroso

Texto e ilustraciones: Laëtitia Bourget y Emmanuelle Houdart

Edición: 1a. ed. 2a. reimpr.

Editorial: Fondo de Cultura Económica

Año: 2011



Reseña por Barb Pistoia para Los Libros del Vendaval


Una historia de amor real que arranca acercándose al final de todas las historias que nos dicen "y vivieron felices".

Benditamente no hay imágenes de esta pareja hermosa comiendo perdices sino más bien creciendo en su mundo. Un mundo que va de la mano de las diferentes etapas de la vida en las que el complemento de las partes - el acierto y error, el dolor y placer, el desconocimiento y la aventura, lo lastimoso y el perdón, la alegría y tristeza, las verborragias y los silencios, la indiferencia y los celos, etc. - funcionan como motor de la relación llevándolos laboriosamente a cumplir ese deseo del amor para toda la vida.

El aprendizaje amoroso no es pretencioso ni exagerado, no funciona como manual de supervivencia ni te plantea la relación perfecta de amor entre un príncipe y una princesa. Por el contrario, hoja tras hoja vamos viendo a los protagonistas de esta historia enredados en los propios laberintos de la vida misma y todo el empeño, humor e imaginación que le ponen hasta transformarlos en un escalón más hacia la plenitud de su vínculo.

Plenitud que nada tiene que ver con una perfección sino con un sentir, incluso más allá del amor, que es decidir creer en la construcción que se hace diariamente para estar junto a alguien, aceptando los sube y baja, los procesos, todo lo que significa en definitiva querer ir de la mano por la vida con alguien.

El gran logro de la dupla autoral es el modo en el que lograron plantear todas estas complejidades del amor. Con poco texto y estilo interrogatorio, ubicando al lector en un lugar de espectador pero también introspectivo porque el amor nos sucede a todos y de alguna manera las preguntas van dirigidas confiando en la capacidad receptiva del juego que proponen; y con ilustraciones que nos abordan con todos los detalles que fuimos percibiendo, o bien, enumerando testimonialmente frente a cada inquietud expresada.

Sí, los libros-álbum son así, comulgan lo visual con lo textual, pero en este caso la comunión se da de una forma impactante y cumpliendo al pie de la letra lo que uno espera del género.

Las ilustraciones son tan imponentes que invitan a sentarse a mirarlas con lupa, y por qué no, allí a mirarnos invitados por un diálogo invisible entre los autores y nosotros lectores.

Entonces aceptamos la invitación y nos vemos frente a un libro-álbum que honra a aquellos no miedosos que se atreven a vivir historias de amor reales, a esas parejas que llevan años creciendo y creyendo en su amor, también contagiándolo e inspirando a otros. Y si hablamos de inspiración, es un buen libro también para los que puede darles pavor el vértigo cotidiano o la adrenalina de ciertas personalidades, porque puede resultar motivador ver cómo desde tanto choque de fuerzas es que se fortalece una unión.

No es solo para adultos ni solo para niños, es para todos porque todos sentimos o sentiremos amor.
Para desaprender de los viejos paradigmas, no repetir patrones y entusiasmarnos con la idea de un mundo en donde el amor no sea un objetivo imposible de alcanzar sino un puente en el que además de acercarnos, elegimos encontrarnos y que frente a cada tormenta que lo haga temblar siempre estará la opción de dejarlo caer o de agarrarnos de la mano, transitarlo y si es necesario trazar un nuevo puente, porque volver a empezar con esa misma persona es parte de este aprendizaje en el que nunca es tarde para darse cuenta que a pesar de todo siguen siendo los mismos pero distintos:

"¿Cómo pudieron seguir amándose a pesar de todo?
Será porque crecieron..."


Disponible en Los Libros del Vendaval (lunes, martes y miércoles de 14 a 18) y en nuestra tienda online. Consultas / contacto: loslibrosdelvendaval@gmail.com
 
 




viernes, 22 de agosto de 2014

Ray Bradbury




Un día como hoy nacía Ray Bradbury: maestro de la ciencia ficción y el gran militante de la "autoeducación" a través de las bibliotecas públicas. Ray creía fervientemente que las escuelas y las universidades no representan a cada ser único que somos, ni motivan, ni son equitativas, ni abren la cabeza, ni brindan reales oportunidades...

Festejamos su nacimiento con el deseo de que no nos falten nunca las bibliotecas públicas y que la educación tenga la transformación profunda que las sociedades necesitamos, imaginar un segundo la educación pública de calidad como única opción parece parte de esos niveles de ciencia ficción que él dominaba. El principal deseo en un día como hoy es que no fallemos en el rol que nos toca, no solo como intermediarios sino como puentes generacionales para que ningún niño se quede sin conocerlo y sin viajar a través de sus lecturas.




" El agricultor que cultiva de forma creativa y feliz es un hombre que conoce cada tallo de trigo o de maíz que aparece en su tierra porque ha cultivado estos campos, porque él ha plantado la semilla, porque ha recogido el fruto, porque él ha pintado el granero... La pertenencia viene sólo del hacer, y poseemos solamente haciendo, y nos encanta sólo por hacer y conocer. Y si quieres una interpretación de la vida y el amor, eso es lo más cercano que puedo decirte."


miércoles, 20 de agosto de 2014

Los libros como espejo


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«Definir el libro como "un juguete" no significa en absoluto faltarle el respeto, sino sacarlo de la biblioteca para lanzarlo en medio de la vida, para que sea un objeto de vida, un instrumento de vida…»
Gianni Rodari

Reseña 2: Los libros como espejo

Libros que se reflejan a sí mismos y al hacerlo, nos devuelven la mirada sobre nuestro propio acto de leer.
La lectura ha sido siempre objeto de metáforas: el libro como sueño, como puerta a otros mundos, como experiencia, como posibilidad de vivir otras vidas, como compañero, como pregunta, como maestro, como alimento, como palabra, como silencio. Reflexiones y frases de autores destacados y anónimos inundan la cultura con intentos por describir algo de esta mágica y singular experiencia.
Muchos libros- álbum también han construido sus propias imágenes sobre el tema y, como de costumbre a través del juego, nos invitan a preguntarnos por los elementos que componen la “situación de lectura”. La tríada: autor, lector e historia, se hace presente y también las diferentes tramas que tejen sus encuentros y desencuentros.

·       El pequeño libro rojo, Phillippe Brasseur. Ed. Océano Travesía.

El pequeño libro rojo nos acerca escenas clásicas, repetidas, que casi todos conocemos y transitamos: una clase escolar y una (otra) historia de caperucita roja.
En secuencias paralelas, la primera desarrollada en las páginas de la izquierda, la segunda en las de la derecha, acudimos a dos relatos acerca de cómo deben tratarse los libros. El libro rojo está presente en ambos lados. Mientras en la peculiar versión de Caperucita que se despliega a la diestra, vemos a la niña desoír los consejos de su madre acerca de los cuidados que debe tener para llevarle el libro a su abuela aburrida; a siniestra, una extremadamente pedagógica maestra (ratona) explica a un grupo de niños (ratones) la importancia de respetar a los libros. De un lado el libro cobra diversas funciones: espantar pájaros, cazar moscas, servir de papel higiénico, hacer las veces de escalón y rescatar a la abuelita de las entrañas del lobo. Del otro, es sacralizado y didactizado al punto tal de matar la expectativa de los niños por escuchar la historia.  
Un libro trasgresor (rojo), que nos interpela hasta poner en ridículo la relación que nosotros mismos generamos con ellos (los libros).

¡Es un libro! Lane Smith. Ed. Océano Travesía.
 
 
Un título que no deja de remitirnos a Magritte y su pintura “Esto no es una pipa”. Y aunque aquí no se niega, sino que se afirma y confirma lo que vemos: “es un asno” sobre el dibujo de un asno, “es un mono” sobre la imagen del mono, “es un ratón” encima del ratón ilustrado, el efecto es similar: nos preguntamos por lo que es y lo que no es cada cosa.  Este libro situado en la “era digital”, termina por definirse a sí mismo en oposición a las tecnologías y todas sus funcionalidades (wifi, mensajes, contraseñas, configuraciones, recargas). Es simple (y complejo a la vez): ¡es un libro!


Sin título. Hervé Tullet. Ed. Kókinos

Este libro puede ser acusado de no ser tal cosa. O más bien de ser sólo un libro en potencia, en proceso, un ejemplar en estado de creación que entró en circulación antes de tiempo. Porque desde la primer página no hacemos más que acudir al “detrás de escena” de la construcción de un cuento. Sus personajes, sorprendidos por nuestra “llegada”, reclaman al autor: un escenario, un conflicto, una trama… Y así, el propio vaivén de la elaboración de un producto editorial (ficcionalizado) se convierte en la historia que leemos.
Una vez más Hervé Tullet nos hace parte del devenir, nos hace ser verdaderos protagonistas de nuestra lectura. Claro que siempre lo somos, pero aquí queda de manifiesto que sin lector no hay personajes, autores, ni editores que existan.

 
·       El libro rojo. Barbara Lehman. Ed. Libros del Zorro Rojo.

Esta vez, ni siquiera son necesarias las palabras para narrar una poética secuencia que confirma nuestra intuición: un libro puede ser muchas cosas, pero ante todo es encuentro.






                                                                                                         Por Shirli Aufgang