jueves, 17 de julio de 2014

Pequeño receso invernal 2014

              El Vendaval también se pone en modo ✩ Vacaciones de invierno ✩

Desde el lunes 21 de julio estaremos con la librería cerrada y volveremos a abrir el lunes 4 de agosto en los horarios habituales.

¡Eso sí! La que no se toma vacaciones ni nunca cierra sus puertas es nuestra tienda online: 
http://www.librosdelvendaval.com.ar/                                    

miércoles, 16 de julio de 2014

Taller "El cine, el cómic y los libros-álbum"

El sábado 9 de agosto nos encontraremos para compartir el taller "El cine, el cómic y los libros-álbum", continuando con el ciclo ¿Qué hacemos con los libros-álbum? a cargo, como siempre, de Claudia Cadenazzo.
¡Están todos invitadísimos!


                                                 La ilustración pertenece a Flotante, de David Weisner, editado por Océano Travesía.

jueves, 5 de junio de 2014

Recorridos temáticos por los libros- álbum


Reseña 0: Punto de partida
Hay temas a los que nos cuesta ponerle palabras. Nos enredamos cuando intentamos arribar  desde el discurso, o sin darnos cuenta clausuramos el diálogo, precisamente cuando nos proponíamos iniciarlo.
En estas ocasiones los libros álbum pueden ser buenos aliados. Ellos no dicen, proponen. Abren un espacio entre la imagen y la palabra que nos pide, casi nos obliga a completarlo con nuestras ideas, recuerdos, reflexiones, sensaciones, pensamientos. Y entonces, aparece inevitable la experiencia: única y personal.
Por ello,  nos animamos  a comenzar con estas reseñas que, lejos de pretender etiquetar libros y autores, intentan acercar este género a quienes deseen valerse de su potencial para enfrentar preguntas, situaciones o charlas espinosas (léase: incómodas, profundas, delicadas, etc.).
Con cada publicación presentaremos una selección de títulos que nos parece, aluden a cierta idea: “el bien y el mal”, “la muerte”, “el desarraigo”, “la creatividad”, “la amistad”, “la soledad”, “la tristeza”… ¡la lista es interminable! La intención, pues: presentarles las obras, contarles de qué  trata cada una (o al menos algo de lo que nos provocan) y qué perspectiva pueden aportar al tema en cuestión, para invitarlos en definitiva a transitar sus propias experiencias.
Todo aquel que se haya acercado a un libro álbum sabrá que tiene magia, pero tranquilos, ¡no vamos a develar ningún truco!, tan sólo nos sentaremos en primera fila para maravillarnos una vez más. 

Imágenes extraidas de Im Land Der Bucher. Quint Buchholz


¡Ahora sí, entonces demos paso a la primera reseña!
Lo bueno y lo malo en los libros- álbum
 

Lo bueno y lo malo en los Libros- álbum


Reseña 1: Lo bueno y lo malo en los libros-álbum
Cuántas veces escuchamos a un adulto (¿o habremos sido nosotros mismos?) preguntando a un niño: “¿te portaste bien?” Pregunta retórica si las hay, porque… ¿quién sabe qué es portarse bien?, o mejor dicho, ¿acaso hay consenso sobre tal cosa?
Los niños con sabiduría suelen omitir el cuestionario, como una especie de acto reflejo defensivo que les permite no volverse esquizofrénicos ante la garantizada disparidad de opiniones sobre la cuestión, que habrá entre sus padres, tíos, abuelos, docentes y demás adultos circundantes.  
Por ello, en lugar de entrar en un debate indefinido, les acercamos algunos libros con posturas singulares que, con seguridad, aportarán algo más de sana confusión.

Historia de un niñito bueno. Historia de un niñito malo. (Mark Twain. Ilustrado por Ricardo Peláez. México, Fondo de Cultura Económica)
Mark Twain nos provoca con dos historias antagónicas: un niño bueno, aplicado y obediente al que todo le sale mal; y otro malvado, descuidado y travieso, que siempre cae bien parado. Jacob, en palabras del autor es “tan honesto que resulta ridículo”, y Jim un “pecador y suertudo”, pero ambos coinciden en algo: aunque quieran parecerse a los niños modelo (buenos y malos respectivamente) de los libros dominicales, nunca lo logran, y las cosas que les suceden no se asemejan en nada a lo que esos cuentos prometen.
Las ilustraciones acompañan el tono cómico del texto, con personajes híper expresivos, estereotipos exacerbados y encuadres cinematográficos que nos recuerdan a las películas cómicas de los años 30’.
Quizás estos dos relatos no resulten muy ejemplificadores, pero se acercan bastante a la realidad. De hecho, nos atrapa lo injusto de sus destinos. Porque, seamos sinceros, ¿a quién le interesa el cuento del niño bueno al que todo le sale bien?
Y más allá del humor, tal vez este sea el mensaje más profundo de la obra: las  buenas intenciones y la justicia no siempre van de la mano, menos aún en sociedades con doble moral.

El contador de cuentos (Saki. Ilustrado por Alba Marina Rivera. Ed. Ekaré)
El escenario comienza así: un largo viaje en tren, tres niños inquietos que viajan con su tía y un desconocido en el mismo vagón, “la mayoría de las  observaciones de la tía empiezan con ‘No’ y casi todas las observaciones de los niños empiezan con ‘Por qué’…”. ¡Seguro ya imaginaron el panorama!
Ante la mirada enjuiciadora del caballero, la tía intenta entretener a los niños contándoles un cuento correcto y aburrido. Sin éxito y bajo la excusa de que “es muy difícil contar cuentos a los niños que puedan entender y apreciar al mismo tiempo”, el joven vecino, asume el desafío y comienza el relato sobre Bertha, una niña “horriblemente buena”. Nada más escuchar esta innovadora combinación, los niños dirigen toda su atención hacia el contador de cuentos.
*Los dibujos en lápiz, con su exquisita delicadeza nos presentan primero las expresiones sutiles de los personajes y luego nos sumergen, al igual que a los niños, en las escenas del extraordinario cuento. El relato nos atrapa a medida que confirmamos que el destino de Bertha no será afortunado y que su bondad no sólo no podrá ayudarla, sino que la hundirá aún más.
La pregunta que flota es, ¿qué es un buen cuento para un niño?
Sin dudas, si les preguntáramos a los protagonistas del libro nos afirmarían que la historia de Betha es uno: “El cuento más bonito que escuché en mi vida”, según la mayor de las niñas.
Y entonces por qué no pensar que los niños tienen algunas pistas sobre la importancia de encontrar en los cuentos ciertas “nota de verdad”.

Los pequeños macabros (Texto e ilustraciones: Edward Gorey. Editorial: Libros del Zorro Rojo)
Un peculiar libro-abecedario, porque lo que el alfabeto ordena son nada menos que los nombres de algunos niños que sufrieron muertes trágicas. Las oscuras ilustraciones nos muestran momentos previos o posteriores a los accidentes: en algunos casos inocentes, en otros provocados por la curiosidad o la travesura, y en muchos inverosímiles. Pero en realidad Gorey con su sarcasmo pareciera decirnos: “da igual que te portes bien o mal, el final nos alcanza a todos, de la A a la Z”

Petit el monstruo. (Texto e ilustraciones: Isol. Editorial: Calibroscopio)
Y aquí se termina por aclarar lo complejo de este tema. Una vez más Isol, logra transmitirnos con simpleza y profundidad, que el asunto de ser bueno y ser malo no es nada sencillo. La madre de Petit le pregunta: ¿cómo puede ser que un chico tan bueno a veces haga cosas tan malas? Y él no sabe que contestar, le gustaría un manual de instrucciones que le aclare sus dudas. Porque se siente parte de una especie extraña de niño bueno y malo a la vez.
Petit expresa esos dilemas y paradojas que están presentes cada vez que intentamos rotular algo “de bueno” o “de malo”. Devolviéndonos la imagen del monstruo que creamos cuando, en lugar de aceptarlas, enjuiciamos a nuestras propias contradicciones.   

Shirli Aufgang