miércoles, 20 de agosto de 2014

Los libros como espejo


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«Definir el libro como "un juguete" no significa en absoluto faltarle el respeto, sino sacarlo de la biblioteca para lanzarlo en medio de la vida, para que sea un objeto de vida, un instrumento de vida…»
Gianni Rodari

Reseña 2: Los libros como espejo

Libros que se reflejan a sí mismos y al hacerlo, nos devuelven la mirada sobre nuestro propio acto de leer.
La lectura ha sido siempre objeto de metáforas: el libro como sueño, como puerta a otros mundos, como experiencia, como posibilidad de vivir otras vidas, como compañero, como pregunta, como maestro, como alimento, como palabra, como silencio. Reflexiones y frases de autores destacados y anónimos inundan la cultura con intentos por describir algo de esta mágica y singular experiencia.
Muchos libros- álbum también han construido sus propias imágenes sobre el tema y, como de costumbre a través del juego, nos invitan a preguntarnos por los elementos que componen la “situación de lectura”. La tríada: autor, lector e historia, se hace presente y también las diferentes tramas que tejen sus encuentros y desencuentros.

·       El pequeño libro rojo, Phillippe Brasseur. Ed. Océano Travesía.

El pequeño libro rojo nos acerca escenas clásicas, repetidas, que casi todos conocemos y transitamos: una clase escolar y una (otra) historia de caperucita roja.
En secuencias paralelas, la primera desarrollada en las páginas de la izquierda, la segunda en las de la derecha, acudimos a dos relatos acerca de cómo deben tratarse los libros. El libro rojo está presente en ambos lados. Mientras en la peculiar versión de Caperucita que se despliega a la diestra, vemos a la niña desoír los consejos de su madre acerca de los cuidados que debe tener para llevarle el libro a su abuela aburrida; a siniestra, una extremadamente pedagógica maestra (ratona) explica a un grupo de niños (ratones) la importancia de respetar a los libros. De un lado el libro cobra diversas funciones: espantar pájaros, cazar moscas, servir de papel higiénico, hacer las veces de escalón y rescatar a la abuelita de las entrañas del lobo. Del otro, es sacralizado y didactizado al punto tal de matar la expectativa de los niños por escuchar la historia.  
Un libro trasgresor (rojo), que nos interpela hasta poner en ridículo la relación que nosotros mismos generamos con ellos (los libros).

¡Es un libro! Lane Smith. Ed. Océano Travesía.
 
 
Un título que no deja de remitirnos a Magritte y su pintura “Esto no es una pipa”. Y aunque aquí no se niega, sino que se afirma y confirma lo que vemos: “es un asno” sobre el dibujo de un asno, “es un mono” sobre la imagen del mono, “es un ratón” encima del ratón ilustrado, el efecto es similar: nos preguntamos por lo que es y lo que no es cada cosa.  Este libro situado en la “era digital”, termina por definirse a sí mismo en oposición a las tecnologías y todas sus funcionalidades (wifi, mensajes, contraseñas, configuraciones, recargas). Es simple (y complejo a la vez): ¡es un libro!


Sin título. Hervé Tullet. Ed. Kókinos

Este libro puede ser acusado de no ser tal cosa. O más bien de ser sólo un libro en potencia, en proceso, un ejemplar en estado de creación que entró en circulación antes de tiempo. Porque desde la primer página no hacemos más que acudir al “detrás de escena” de la construcción de un cuento. Sus personajes, sorprendidos por nuestra “llegada”, reclaman al autor: un escenario, un conflicto, una trama… Y así, el propio vaivén de la elaboración de un producto editorial (ficcionalizado) se convierte en la historia que leemos.
Una vez más Hervé Tullet nos hace parte del devenir, nos hace ser verdaderos protagonistas de nuestra lectura. Claro que siempre lo somos, pero aquí queda de manifiesto que sin lector no hay personajes, autores, ni editores que existan.

 
·       El libro rojo. Barbara Lehman. Ed. Libros del Zorro Rojo.

Esta vez, ni siquiera son necesarias las palabras para narrar una poética secuencia que confirma nuestra intuición: un libro puede ser muchas cosas, pero ante todo es encuentro.





Shirli Aufgang